En este centro podrás recibir Terapia de Interacción Recíproca ¿quieres saber en qué se basa?... sólo tienes que continuar leyendo.... y en cuanto lo desees podrás solicitar cita y experimentarla!!

 

La Terapia de Interacción Recíproca es un modelo diseñado en 1995 como resultado de un programa de investigación que denominamos Psicoterapia de Tiempo Limitado. En este programa nos propusimos crear un modelo psicoterapéutico que cumpliera tres criterios:

  

  • Conseguir eficacia terapéutica en pocas sesiones.

     

  • Trabajar la raíz del conflicto intrapsíquico. Diferenciándonos de los modelos que acortan el tiempo de tratamiento por focalizar en puntos concretos del ecosistema del paciente (Psicoterapias Breves).

     

  • Establecer un cambio en las memorias emocionales del paciente, para que de esta forma, tenga opción no sólo a dejar de tener sufrimiento por el trastorno que padece, sino que además pueda vivir su vida con satisfacción.

 

 

Hasta el momento se han diseñado programas de intervención con Terapia de Interacción Recíproca en los trastornos de ansiedad, trastornos afectivos, dolor crónico, trastornos psicosomáticos, trastornos del comportamiento alimentario, tabaquismo e intervención psicológica en quirófano.

 

 

En Terapia de Interacción Recíproca ponemos toda la energía en el vínculo terapeuta-paciente, de tal forma que los cambios que se logran, son la consecuencia de haber generado nuevas formas de interacción con aquello que hasta el momento determinaba el sufrimiento y la enfermedad. Lo esencial y más importante en la terapia es conseguir que nuestro paciente interactúe de forma recíproca con todas y cada una de sus estancias emocionales, sensitivas, cognitivas y por qué no interpersonales, con el fin de generar y no tanto de reparar, como han planteado otros modelos.

 

 

La Terapia de Interacción Recíproca tiene su argumentación teórica en tres supuestos básicos, que explican tanto la adquisición de los trastornos que necesitan de intervención profesional, como la posterior manera de tratarlos de forma eficaz.

 

El primer supuesto básico dice: "Sólo podemos realizar aquello que hemos imaginado haber realizado". Imaginar no debe ser entendido en este primer supuesto como un acto mental voluntario; imaginar es la expresión para referirnos a esa huella o memoria que debemos tener grabada en nuestro cerebro para que se pueda realizar el acto que deseamos.

 

Tras este primer supuesto exponemos la figura de persona referencial básica, muy ligada con la figura de quien nos dio la vida y por lo tanto de la madre o el padre, aunque no siempre coincide con ellos. En la interacción recíproca con esta persona referencial básica es donde se produce el verdadero semillero de la personalidad y de la identidad, como bases que posteriormente irá soportando todo el montante de interacciones que sucederán a lo largo de la vida del sujeto. Por todo ello el segundo supuesto básico de la Terapia de Interacción Recíproca dice: "Para imaginar aquello que queremos realizar, nuestro personaje referencial básico, debe haber imaginado que podemos realizar lo que deseamos".

 

En Terapia de Interacción Recíproca, apoyándonos en las investigaciones de la neurología actual, mantenemos una ley esencial para trabajar en psicoterapia: "La emoción decide y la razón justifica".

 

 

Es por todo lo dicho anteriormente que la Terapia de Interacción Recíproca induce de forma habitual estados hipnóticos en el paciente. En estado hipnótico se facilitan los cambios terapéuticos, puesto que el paciente está mucho más receptivo y mantiene un vínculo singular.

 

La Terapia de Interacción Recíproca tiene la cualidad de ser una psicoterapia de tiempo limitado, y a la vez, es un marco ideal para aunar los tratamientos biopsicosoaciales necesarios para conseguir que el ser humano pueda pasar del sufrimiento a la satisfacción.

 

Roberto Aguado, Creador de La Terapia de Interaccion Reciproca.